Dispositivos móviles: uso y mitigación de si impacto ambiental
17 de julio de 2024
La acción cotidiana en la era de la digitalización y en contextos de cambios climáticos debe ser guiada por prácticas que reduzcan la huella de carbono.
La globalización ha permitido que millones de personas hoy disfruten de la tecnología para diferentes fines: comunicarse, trabajar, comprar/vender productos y servicios, compartir iniciativas mediante las redes sociales, etc. A diario plataformas como Google, Facebook, Instagram y Tik Tok se llenan de intercambios; entre consultas, mensajería, anuncios, videos, imágenes y múltiples formatos comunicativos. Pero para que esto suceda debemos considerar miles de servidores, dispositivos móviles y electrónicos que impactan en el ambiente desde su etapa inicial de producción hasta su uso final en manos del usuario.
Si hablamos de dispositivos móviles, “se estima que 3.500 millones de personas utilizan un smartphone”, casi la mitad de la población mundial, y esta cifra crece todos los días. Es un desastre medioambiental porque construir cada teléfono requiere la extracción contaminante de elementos insustituibles como el oro, el cobalto o el litio [1]. En Colombia, según un artículo del portal web del diario La República, se asegura que: “el número de dispositivos móviles conectados en el país subió a 60,83 millones. De ese total, cerca de 76,4% es activo en las diferentes redes sociales” [2].
Tanta actividad por parte de los usuarios es también la oportunidad de plantearse cómo disminuir la huella de carbono que produce el uso de celulares, computadores, tecnología y otros, y así en la cotidianidad, ver la forma de cómo mitigar los efectos de su producción y uso.
Partiendo de esto es clave reconocer y movilizar en nuestro día a día algunos consejos de los siguientes consejos:
- Elimine los chats y correos innecesarios de las múltiples cuentas que se disponen: WhatsApp, gestores de e-mail como Gmail, Outlook y otros. Esto permite que la cantidad de servidores que se requieren para almacenar información no se eleve, en este sentido se bajará el consumo por compra de dispositivos de las grandes compañías y de paso se quitará un peso de encima al no tener un sinnúmero de archivos sin usar.
- Minimice el tiempo en pantalla: la mayoría de dispositivos cuentan con widgets o herramientas interactivas que permiten calcular cuánto tiempo usa su dispositivo, de esta forma puede seguir las aplicaciones en las que más gasta tiempo e intentar minimizar el manejo de sus herramientas digitales. Así gana usted, su factura y el planeta.
- Cambie de dispositivos únicamente cuando sea necesario, aunque la obsolescencia programada (tema que trataremos luego con mayor atención) hace que muchas laptops, tabletas, celulares y dispositivos en general queden por fuera de uso. Evite comprar nuevos aparatos electrónicos hasta que sus características se lo permitan. Recuerde que cada compra tiene un impacto ambiental elevado por los requerimientos para fabricar y distribuir.
- Desinstale aquellas aplicaciones que no usa; siempre hay alertas que avisan cuando una aplicación no se usa con frecuencia. Elimínala si no la necesita, tanto en computadores como en móviles.
- Cuide sus dispositivos; esto le ayudará a su bolsillo y a los ecosistemas. Cada vez que carga sus aparatos electrónicos y finaliza la carga desconecte los cargadores, aproveche todas las configuraciones de ahorro de energía con las que viene el software de su equipo para dar un excelente uso a la herramienta y prolongar su vida útil.
- Edúquese en temas ambientales; apoye iniciativas que transformen el entorno desde la red. Hay muchos creadores de contenido, páginas y redes que promueven el cuidado ambiental, apoyarlos, participar y ser multiplicadores de buenas acciones ambientales ayuda a tener un impacto real, un “like” que inicia en la virtualidad puede pasar a la vida diaria para transformar muchas vidas.
- Por último, al final de la vida útil de su(s) equipo(s), de una buena disposición en los puntos destinados para tal fin en el lugar donde se encuentre. De esta forma podrá aportar a que las fuentes hídricas no se contaminen, por lo general, los suelos y animales terminan intoxicados por malas prácticas humanas. Una acción sencilla puede impactar muchas vidas dentro del ecosistema.
Estos consejos básicos nacen de una preocupación glocal en la que cada vez es más visible y tangible los impactos del cambio climático y las afectaciones de los daños causados por los seres humanos en la tierra. Por ello, es vital que como ciudadanía activa iniciemos buenas prácticas que le apunten a una forma de vida sostenible que reduzca nuestra huella de carbono con aquello que más usamos: nuestros dispositivos móviles.
*María Victoria Matiz Fernández
Comunicadora social- periodista colombiana, especialista en Gerencia de Proyectos, maestrante de Dirección y Administración de Empresas – MBA. Investigadora del Centro de Investigación de Cambio Climático (CICC) de la Fundación Grothendieck
Contacto: mmatizf@gmail.com Instagram: @vmattiz Facebook: @mv.mattiz
Referencias
[1] Martin, B. al Conocimiento, V. (2020, febrero 24). El coste medioambiental oculto de comprar un ‘smartphone’ nuevo. OpenMind. https://www.bbvaopenmind.com/ciencia/medioambiente/el-coste-medioambiental-oculto-de-comprar-un-smartphone-nuevo/
[2] Murcia, J. (2021, octubre 2). Uso de smartphones incrementó 4,5% en Colombia, según reporte de We are social y Hootsuite. Diario La República. https://www.larepublica.co/internet-economy/uso-de-smartphones-incremento-4-5-en-colombia-segun-reporte-de-we-are-social-y-hootsuite-3241151