Transición Energética en la Orinoquía: ¿Una oportunidad o una amenaza?

Martes 12 de noviembre de 2024

Ángela Patricia Jiménez Peña*

 

 

La región de la Orinoquia, también conocida como los Llanos Orientales de Colombia, enfrenta un desafío crucial en su papel hacia la transición energética nacional. Mientras el país busca reducir la dependencia de los combustibles fósiles, esta región se encuentra en el centro de un dilema entre el desarrollo económico y la protección del medio ambiente. La cuestión principal es: ¿será posible equilibrar ambos intereses?

 

Este tema no solo impacta a los habitantes de la Orinoquia, sino a todo el país. Actualmente, esta región es una de las principales productoras de petróleo, siendo un pilar de la economía nacional. El departamento del Meta lidera con 11.100 barriles diarios, y en abril de 2024, la producción nacional promedio fue de 777.798 barriles diarios, de los cuales Meta contribuyó con el 54%, alcanzando 419.780 barriles diarios. Casanare ocupa el segundo lugar, con 126.950 barriles diarios, representando el 16,3% de la producción total, seguido de Arauca con 57.782 barriles diarios (7,4% del total). Estos datos, proporcionados por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), subrayan la relevancia de la región en la industria petrolera. [1]

 

Sin embargo, el compromiso del gobierno colombiano con la transición hacia energías limpias crea incertidumbre para los habitantes y trabajadores de la Orinoquia. Y, en este contexto, surge una pregunta fundamental: ¿cómo puede esta transición beneficiar, y no perjudicar, a una región tan importante para la economía del país?

 

El potencial de la Orinoquia para el desarrollo de energías renovables es notable, especialmente en energía solar. El amplio territorio y el alto índice de radiación solar hacen de esta región un lugar ideal para proyectos solares a gran escala, como los proyectos “La Loma”, “El Paso”, “La Mata” y “Guayepo” [2]. Esto permitiría a la Orinoquia transformarse en un referente de innovación energética, generando empleos verdes y promoviendo la sostenibilidad a largo plazo.

 

Pero, para que esta visión se materialice se requieren políticas claras y apoyo financiero sólido. El gobierno debe facilitar la transición de los trabajadores petroleros hacia empleos en el sector de las energías renovables. Además, es crucial que las comunidades locales participen activamente en la planificación y ejecución de estos proyectos, asegurando que los beneficios económicos permanezcan en la región.

 

Colombia ha avanzado en la reducción de sus emisiones de gases de efecto invernadero, comprometiéndose a reducir un 51% de sus emisiones para el 2030 [3]. La Orinoquia, al apostar por energías limpias, podría ser una pieza clave para alcanzar este objetivo. No obstante, la transición no será inmediata. Para que sea justa, debe incluir a aquellos que históricamente han dependido del petróleo, ofreciéndoles nuevas oportunidades laborales en sectores sostenibles [4].

 

Ahora bien, el éxito de la transición energética en la Orinoquia dependerá, en gran parte, de la participación activa de las comunidades locales. Por eso es fundamental que éstas exijan que los beneficios de la transición no se concentren solo en grandes empresas, multinacionales o el gobierno central, sino que lleguen también a las comunidades de la región. Ésta en definitiva, es una oportunidad para redefinir el rol de los Llanos Orientales en la economía nacional, protegiendo a la vez su valiosa riqueza natural para las generaciones futuras.

 

En conclusión, la Orinoquia está en un punto crítico donde el desarrollo económico y la protección ambiental deben encontrar el equilibrio. La transición energética ofrece la posibilidad de diversificar la economía regional, aprovechando sus recursos de manera sostenible y asegurando un futuro más limpio y próspero. Pero, para que este proceso sea exitoso es vital que las comunidades locales asuman un rol activo, de manera que los beneficios lleguen a todos los habitantes de la región. Solo así, la Orinoquia podrá convertirse en un ejemplo de innovación y sostenibilidad en Colombia.

 

 

Referencias:

Imagenes elaboradas con la IA de Canva.

[1] González, D. M. (2024). Estos son los diez departamentos donde más se produce petróleo en Colombia. Infobae. Recuperado de: https://www.infobae.com/colombia/2024/07/03/estos-son-los-diez-departamentos-donde-mas-se-produce-petroleo-en-colombia/ 

[2] UPME (2024). Informe de avance proyectos de generación enero 2024 Subdirección de energía eléctrica – grupo de generación. Recuperado de: https://www1.upme.gov.co/siel/Seguimiento_proyectos_generacion/Informe_avance_proyectos_generacion_Diciembre_2023.pdf 

[3] WWF (2020). Colombia pledges to reduce its GHG emissions by 51% by 2030 | WWF. Recuperado de: https://wwf.panda.org/wwf_news/?1152816/Colombia-2030-target-NDC 

[4] Ministerio de Minas y Energía (2021). Transición energética: un legado para el presente y el futuro de Colombia. Recuperado de: https://www.minenergia.gov.co/documents/5856/TRANSICION_ENERGETICA_COLOMBIA_BID-MINENERGIA-2403.pdf 

 

 

 

*Politóloga con énfasis en Gestión Pública. Actualmente es investigadora del Centro de Investigación de Cambio Climático (CICC) de la Academia de Cambio Climático y Derechos Humanos de la Fundación Grothendieck.

 

 

Redes sociales

E-mail: angeladrzk@gmail.com  

Facebook: @angelajimenezpe 

Instagram: @angela_jimenez_p 

LinkedIn: Ángela Patricia Jiménez Peña

 

 

 

930 lecturas

6